| Daisy Powerline 5501. No es oro todo lo que reluce. |
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Armazón niquelado sobre el que se desliza una corredera de tonalidad oscura del mismo color que las cachas, el gatillo y las diferentes palancas. Este es el semblante de la Daisy Powerline 5501. En las fotografías promocionales del fabricante la corredera carece de inscripción alguna, algo que en la realidad no es así. En el costado izquierdo de la corredera aparecen, a un tamaño más que generoso, las habituales inscripciones que hacen referencia al modelo y al fabricante de la pistola que tenemos entre manos. El costado derecho de la corredera, que con vuestro permiso reproduzco más en detalle bajo estas líneas, se asemeja a un libro dada la ingente cantidad de inscripciones en él existentes. Así, y uno por uno, podemos ver sobre la cacha los pasos a seguir para efectuar el disparo, mientras que sobre el cubregatillo se nos advierte del peligro que supone el uso negligente de esta réplica de CO2 y nos invita a leer el manual de usuario antes de usarla. La existencia de tal multitud de inscripciones no puede reprochársele a Daisy pues su mercado nativo, el norteamericano, obliga a que éstas hagan acto de presencia, pero lo cierto es que el aspecto final desentona bastante respecto al de réplicas europeas o rusas. Dejando algo de lado cuestiones meramente estéticas, veamos lo que esta pistola neumática nos ofrece. En cuanto al sistema de puntería tenemos un alza trasera sin posibilidad de regulación y un guión, igualmente fijo, que incorpora un dot blanco para mejorar la adquisición de miras. Puede resultar sorprendente que el fabricante no incluya sendos dots a cada lado de la ventana del alza, pero hay quienes prefieren una configuración de un único dot delantero en una pistola que, como es el caso, está orientada al tiro rápido casi intuitivo. Para gustos los colores, y ésta es una de esas ocasiones en las que este dicho popular viene a lugar. Por cierto, para los menos familiarizados con términos técnicos el dot es el pequeño punto blanco pintado sobre la rampa del guión. Justo encima del gatillo se emplaza el seguro del arma, siendo éste de tipo deslizante. Esto es, desplazando hacia la izquierda la palanca más adelantada de las tres existentes se libera el mecanismo de disparo y el arma queda lista para ser disparada. Si, por el contrario, se desplaza hacia la izquierda la palanca de seguro el arma no podrá ser disparada. Con el arma en situación de disparo junto a la palanca de seguro aparece un llamativo indicador rojo. Respecto a las otras dos palancas situadas bajo la corredera hay mucho que decir... Como bien anuncia el fabricante la Daisy Powerline 5501 es una pistola dotada de blowback. Es decir, a cada disparo realizado la corredera retrocede volviendo automáticamente a su posición de reposo, con lo que la sensación de realismo es muy elevada. Lo que el fabricante no aclara es que se trata de un blowback figurado pues con él no se monta el mecanismo de disparo. Intentaré explicar esto más en detalle pues es el punto verdaderamente conflictivo de esta réplica. Partamos de la corredera inicialmente retraída, la cual podremos hacer avanzar a su posición de reposo accionando la palanca intermedia de las tres presentes en el armazón del arma. Si entonces se acciona el gatillo, obviamente con el seguro liberado, se produce el disparo y la corredera retrocede para después volver a su posición por sí misma; forma de operar que todos esperamos en un arma semiautomática. Todo lo anterior sucede si la función blowback de la pistola está habilitada, lo que se consigue gracias a la tercera y última palanca: la más retrasada de todas y que queda justo encima de la cacha izquierda. Más concretamente, y como se observa en la siguiente fotografía, si dicha palanca está hacia la derecha la función blowback estará habilitada dejándose constancia de ello mediante el indicativo de color rojo que aparece en la ranura que la corredera presenta justo debajo del alza trasera. Si, por el contrario, la palanca se lleva hacia la izquierda el blowback se deshabilita desapareciendo, a la vez, el indicador de color rojo. Bajo este supuesto el arma sigue disparando con la diferencia de que, ahora, a cada disparo la corredera permanece inmóvil. Esto es algo que no sucede en un arma semiautomática, y en la que es necesario que la corredera retroceda para que el sistema percutor quede montado y pueda producirse el disparo. Esto que he descrito es un gravísimo error de diseño pues accionar la palanca que según la serigrafía se encarga del desarmado del arma (DECOCK) induce a pensar que se ha desmontado el sistema de percusión de la pistola cuando, en realidad, no es así y el disparo puede efectuarse al presionar el gatillo. Es algo que puede llevar a disparos involuntarios y que penaliza sobremanera un modelo que, de no ser por esto, a priori apunta buenas maneras.
En la parte funcional, que la corredera no monte el sistema de disparo implica que deba ser nuestro dedo el que, al presionar el gatillo, desarrolle dicho esfuerzo. Según las fuentes consultadas el peso del disparador se sitúa en torno a los 1766 gramos, cifra respetable pero que, en honor a la verdad, no es exagerada para un arma de este tipo. Estas mismas fuentes aseguran que el funcionamiento del disparador resulta suave pese a que su recorrido es algo largo. La carga del propelente se efectúa como viene siendo lo habitual en las réplicas de CO2. Justo en la unión entre el cubregatillo y la cacha izquierda existe un botón que al presionarse provoca que esta última se desprenda del armazón del arma. Queda entonces al descubierto el receptáculo para las bombonas estándar de 12 gramos con las que se alimenta la Powerline 5501. Pero antes de poder introducir la carga de propelente es necesario extraer el cargador para que, así, quede al descubierto la rosca con la que podremos apretar la cápsula de CO2 contra la entrada a la válvula de la pistola. El cargador tiene capacidad para 15 bolas de acero (munición BB) que saldrán del arma, según las fuentes consultadas, con una velocidad promedio de 121 m/s usando munición de 5'5 grains de peso y con tan solo 2'8m/s de desviación cuando entre un disparo y otro se dejan transcurrir cinco segundos. Si algo me ha sorprendido es la elevada velocidad de salida de los BB, y que en otros modelos similares ronda los 90m/s. Pero lo que más me ha sorprendido aún es que la fuente a la que hemos consultado asegura que la velocidad de salida no se ve afectada por la entrada en funcionamiento, o no, del sistema de blowback. En cuanto a precisión, dado el tipo de munición usada sabemos que no será uno de los puntos fuertes de esta pistola. Por daros algún dato, la persona que nos ha proporcionado la información necesaria para la redacción de esta review logró agrupaciones de 1 pulgada disparando con la mano apoyada y usando las miras abiertas que alineaba sobre una diana situada a cinco metros de distancia. No es ninguna maravilla, pero considerando que durante la prueba el blowback estaba activado me atrevería a decir que tiene una precisión más que digna para la práctica del plinking.
Un saludo a todos y hasta la próxima. Sancho Guzmán.
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